lunes, octubre 30, 2006

a veces me dan nauseas
como todo el miedo junto
atrapado en la boca y la garganta



a veces lo miro a los ojos
y creo que no me quiere ni para novia ni nada

pero veo su piel y me olvido
(oscura, aceitunada)

la abuela
(alzando las cejas)
expondría abiertamente su horror

"nosotros no venimos de los monos"
diría





era mentira
no existen las hadas

pegaban figuras de cartón sobre las hojas


los sabios decían creerles
escribieron historias
asociaron su inocencia con la aparición de seres diáfanos

grave error

no serían las primeras
(antecedentes de todas esas otras,
las que nos mentimos hasta a nosotras mismas)

jueves, octubre 26, 2006

jueves, octubre 19, 2006

algo se ha perdido para siempre

son en vano mis intentos
(buscarte en la calle
tramar estrategias
planear el desembarco)

no serás nunca el mismo
yo
estaré teñida de errores
(me verás más fea
la culpable de todo dolor)

se hace imposible renunciar
rechazar la costumbre
no ganar el premio

estás ahí
para siempre en la lista de deberes
(entre comprar tomates y tender la ropa)

miércoles, octubre 18, 2006

"Existe para mí un "valor superior": mi amor. No me digo jamás ¿para qué?. No soy nihilista. No me planteo la cuestión de los fines. nunca hay porqués en mi discurso monótono, sino uno sólo: pero ¿por qué no me amas? ¿Cómo puede no amarse ese yo que el amor vuelve perfecto (que da tanto, que hace feliz, etc.)? Pregunta cuya insistencia sobrevive a la aventura amorosa: "¿Por què no me has amado?"; o más aún "¡Oh!, dime, amor de mi corazón, ¿Por qué me has abandonado?" (...) Pronto (o al mismo tiempo) la pregunta no es ya "¿por qué no me amas?" sino "¿por qué me amas sólo un poco?" ¿Cómo haces para amar un poco? ¿Qué quiere decir amar "un poco"? Vivo bajo el régimen del demasiado y del no bastante; ávido de coincidencia, todo lo que no es total me parece parsimonioso; lo que busco es ocupar un lugar desde donde las cantidades no se perciban más, y en donde el balance sea proscrito. O incluso - puesto que soy nominalista-: ¿por qué no me dices que me amas?
"Los signos verbales tendrán a su cargo acallar, enmascarar, dar gato por liebre: no daré jamás cuenta, verbalmente, de los excesos de mi sentimiento. No habiendo dicho nada de los estragos producidos por esta angustia, podría siempre, una vez pasada, asegurarme de que nadie haya sabido nada de ella. Potenciar el lenguaje: con mi lenguaje puedo hacerlo todo: incluso y sobretodo no decir nada. Puedo hacerlo todo con mi lenguaje, pero no con mi cuerpo. Puedo modelar mi mensaje a mi gusto, pero no mi voz. En mi voz, diga lo que diga, el otro reconocerá que "tengo algo". Soy mentiroso (por preterición) no comediante. Mi cuerpo es un niño encaprichado, mi lenguaje es un adulto muy civilizado..."

saber ésto es para mí una gran desilución, tanto esfuerzo en vano...
menos mal que tardamos un poco en conocer los signos del cuerpo


martes, octubre 17, 2006

voy a aclarar...

si hay texto entre comillas... no es míooooo

ultimamente es de Barthes, de su libro "fragmentos de un discurso amoroso". No escribo tan bien, lamento haberlos ilusionado. De ahora en más ya saben, todos los textos entre comillas son citas, generalmente digo de quien, a veces me olvido. Siempre pueden poner comentarios y les aclaro las dudas...
"La mayoría de las veces estoy en la oscuridad misma de mi deseo; no sé lo que quiero, el propio bien me resulta un mal; lleno de resonancias, vivo golpe a golpe: estoy en tinieblas. Pero también a veces hay otra Noche: solo, en posición de meditación (¿es talvez un papel que me asigno?), pienso en el otro con calma, tal como es; suspendo toda interpretación; entro en la noche del absurdo; el deseo continúa vibrando (la oscuridad es transluminosa), pero no quiero comprender nada; es la noche del no-beneficio, del gasto sutil, invisible: estoy a oscuras, estoy ahí, instalado simple y apaciblemente en el interior negro del amor."

Ahora ninguna de estas citas tiene sentido.
Se ha ido con él la idea de pensar en él.
Me dejó el sabor del dolor causado.
El día es como un paño blanco, húmedo, como los que usan las madres para detener la fiebre. Me resbalo en la noción de un tiempo laxo, días blandos sin nada que esperar.
Te llevaste la sorpresa del deseo de los otros. También en eso has sido el primero.

"El discurso amoroso asfixia al otro, que no encuentra ningún lugar para su propia palabra bajo ese decir masivo. No es que yo le impida hablar; pero sé insinuar sus pronombres: "Yo hablo y tu me entiendes, luego existimos" (Ponge). A veces, con terror, tomo conciencia de ese vuelco: yo, que me creía puro sujeto (sujeto sujetado: frágil, delicado, lastimero), me veo convertido en una cosa obtusa, que anda a ciegas, que aplasta todo bajo su discurso; yo, que amo, soy indeseable, alineado en las filas de los fastidiosos: los que son pesados, molestan, se inmiscuyen, complican, reclaman, intimidan (o más simplemente: los que hablan). Me he equivocado, monumentalmente."

los dos nos equivocamos Barthes, todos nos equivocamos de la misma manera

es una necesidad verborragica: yo te necesito!!! ¿como puede ser que no me necesites? ¿como puedes existir en ese silencio?¿de que están hechos tus días ahora o antes? ¿estoy en tu cabeza como vos en la mía?

tengo necesidad de escuchar tu discurso

lunes, octubre 16, 2006

"No es cierto que cuando más se ama mejor se comprende; lo que la acción amorosa obtiene de mí es solamente esta sabiduría: que el otro no es para conocerlo; su opacidad no es en absoluto la pantalla de un secreto sino más bien una especie de evidencia, en la cual se anula el juego de la apariencia y del ser. Me sobreviene entonces esta exaltación de amar a fondo a alguien desconocido, y que lo seguirá siendo siempre; movimiento místico: accedo al conocimiento del no conocimiento."


"Si el exilio de lo Imaginario es la vía necesaria de la "curación" debemos convenir que aquí el progreso es triste. esta tristeza no es una melancolía - o al menos es una melancolía incompleta (de ningún modo clínica), puesto que no me acuso de nada y no estoy postrado. Mi tristeza pertenece a esa franja de la melancolía en que la pérdida del ser amado permanece abstracta. Carencia redoblada: no puedo siquiera investir mi desdicha, como el tiempo en que sufría por estar enamorado. En ese tiempo deseaba, soñaba, luchaba; un bien estaba ante mi, simplemente retardado, atravesado por contratiempos. Ahora ya no hay resonancias; todo es calmo, y es peor. Aunque justificado por una economía - la Imagen muere para que yo viva- , el duelo amoroso tiene siempre un remanente: una expresión regresa sin cesar: "¡Qué lástima!""

Ya acabaré el libro de Barthes y volverán mis palabras,un poco teñidas quizás. Ya tendré nuevos hechos por los que pensar...

Ahora me inunda un sentimiento como ese.
Antes existías, como un ser mundano que deseaba.
Ahora, sólo un eco, algo que suena por error un sábado a la tarde, un olor en los otros (nunca vos).
No me muero y quisiera morirme; sigo viva, me rio, tengo amigos, riego las plantas. Todo es hueco, en blanco y negro.
Falta la idea de que alguien me espera.

domingo, octubre 15, 2006

"Soy "una masa de sustancia irritable". no tengo piel (salvo para las caricias)."

"La resistencia de la madera no es la misma según la dirección en que se hunde el clavo: la madera no es isótropa. Yo tampoco; tengo mis "puntos delicados". La carta geográfica de esos puntos sólo yo la conozco, y por ella me guío, evitando, buscando esto o aquello, según conductas exteriormente enigmáticas; desearía que se distribuyera preventivamente ese mapa de acupuntura moral a mis nuevos conocidos (que, por otra parte, podrían utilizarlo también para hacerme sufrir más)."

pero Señor B, usted en su tumba en Francia y yo aquí, tan parecidos y tan distintos.

Nunca se conoce verdaderamente ese mapa,
siempre hay puntos nuevos, zonas que se mueven, heridas que duelen por insistencia, dolores inesperados...
si uno supiera verdaderamente lo que duele sabría ser inteligente y alejarse. (no es eso lo que hemos hecho durante años?) Supongo que a veces nos olvidamos, o nos hacemos los que nos olvidamos... ponemos cara de inocente sólo para ver el brillo del clavo.


jueves, octubre 12, 2006

"¿Qué quiere decir "pensar en alguien"? Quiere decir: olvidarlo (sin olvido no hay vida posible) y despertar a menudo de ese olvido."
Creo que sería amor entonces...
Si me guío por los textos de Barthes, yo presento todos los síntomas.
Pero... ¿es nada más que esto "el amor"? ¿una tontera simple que va y viene según el día y la hora?
Quizás es que he visto demasiado cine. Historias explicadas sólo hasta un punto. Enamoramientos rotundos y repentinos.
M (cineasta)tiene razón, tengo que trabajar en "bajar mis espectativas". ¿pero es conformarse algo bueno? ¿debo olvidarme de la idea del amor?
Quizás ayudaría quejarse menos, soportar las asperezas.

Aun no lo veo pero lo presiento, se puede sentir más fuerte. No sé cómo pero lo sé.
Quizás es todo un trabajo mental de autoconvencimiento (como ponerle una cinta de embalar a la boca de la criticona).
"el enamorado que no olvida a veces, muere por exceso, fatiga y tensión de memorias"

me gusta ese a veces señor B. Con que olvidemos por unas horas al día, cuando hacemos otra cosa, cuando nos concentramos en algo distinto, evitamos morir.
Una vez más hay semejanzas con el vegetal. Siempre digo: los seres humanos, como las plantas, mueren por falta o por exceso de cuidados. También de recuerdos podemos estar excedidos, hinchados, hasta que empezamos a ponernos amarillos...
"no hay ausencia más que del otro: el otro es quien parte, yo soy quien me quedo. El otro se encuentra en estado de perpetua partida, de viaje; es, por vocación, migratorio, huidizo; yo soy, yo que amo, por vocación inversa, sedentario, inmóvil, predispuesto, en espera, encogido en mi lugar, en sufrimiento, como un bulto en un rincón perdido de una estación. La ausencia amorosa va solamente en un sentido y no puede suponerse sino a partir de quien se queda - y no de quien parte-, yo, siempre presente, no se constituye más que ante , siempre ausente."

es como si Barthes me viera ahora, decir que te espero, en tu inocencia de no saber siquiera que lo hago. Te imagino haciendo cosas fabulosas, compartiendo grandes historias. Sé que no es cierto... tu vida es monótona con o sin mí. estarás feliz? te habrás reido hoy? habrás usado tus lentes para ver de lejos?
"Han sido necesarias muchas casualidades, muchas coincidencias sorprendentes (y talvez muchas búsquedas), para que encuentre la imagen que entre mil, conviene a mi deseo. Hay allí un gran enigma del que jamás sabré la clave: ¿porqué deseo a tal? ¿porqué lo deseo perdurablemente, lánguidamente? ¿Es todo él lo que deseo o(una silueta, una forma, un aire)? ¿o no es más que una parte de su cuerpo? Y, en ese caso, ¿qué es lo que de ese cuerpo amado tiene vocación de fetiche para mí? ¿qué porción, talvez increiblemente ténue, qué accidente? ¿El corte de una uña, un diente un poco rajado, un mechón, una manera de mover los dedos al hablar, al fumar?"

Barthes dice que sabe, parece que sabe

empiezo a pensar en Barthes

"el amor es un señuelo del que será preciso desconfiar en adelante"

miércoles, octubre 11, 2006

jueves, octubre 05, 2006

el viento te trae de lejos
como una mancha oscura

te reconozco
(no me alcanza la miopía)
tu tamaño, tus gestos
todo

finjo
me ilumino
que parezca que nada me cuesta

somos otra vez
el misterio de los mapas