jueves, septiembre 23, 2010

OJO, PINTA

Me hice viejo
pero no sabio.
Todo lo que aprendí sobre el amor
de nada me sirvió.
Todo lo que vi en el corazón de las mujeres
no era todo lo que había en el corazón de las mujeres.
Con las piedras que tropecé
no volví a encontrarme;
otras nuevas me hicieron caer.
Cuando me aparté diciendo
esa perra ya me mordió
entonces
me mordió una gata.

Luis Rogelio Nogueras

3 comentarios:

Marbot dijo...

nada que envidiarle a los consejos del abuelo Mierda :P

Cele dijo...

jajajajja

Ignacio Badano dijo...

coincido! jeje... pero muy buena poesia!