
domingo, enero 18, 2009
sábado, enero 17, 2009
viernes, enero 16, 2009
miércoles, enero 14, 2009
martes, enero 13, 2009
lunes, enero 12, 2009
domingo, enero 11, 2009
sábado, enero 10, 2009
viernes, enero 09, 2009
jueves, enero 08, 2009
miércoles, enero 07, 2009
miércoles
martes, enero 06, 2009
lunes, enero 05, 2009
domingo, enero 04, 2009
sábado, enero 03, 2009
"Estaba, pongamos por caso, en una parada de tranvía, y le asaltaba la tristeza de que todo a su alrededor, personas y objetos, fuesen tan comunes, triviales, gastados por ser como eran, y él allí, a tientas en medio de un blando mundo de formas y colores casi deshechos. Se ponía las gafas para leer el número del tranvía que llegaba y entonces todo cambiaba; las cosas más corrientes, un poste eléctrico, se dibujaba con tantos detalles minúsculos con líneas tan nítidas, y las caras, las caras desconocidas, se llenaban de pequeños signos, puntitos de barba, granos, matices de expresión antes insospechados; y se sabía de qué tela estaban hechos los vestidos, se adivinaba el tejido, se espiaba el desgaste de los bordes. Mirar se convertía en una diversión, un espectáculo; no el hecho de mirar esto o aquello: mirar. Así Amilcare Carruga olvidaba fijarse en el número del tranvía, dejaba pasar uno tras otro, o bien subía en uno equivocado. Veía tal cantidad de cosas que era como sino viese ninguna."
Italo Calvino
"La aventura de un miope"
de Los Amores Difíciles
Italo Calvino
"La aventura de un miope"
de Los Amores Difíciles
viernes, enero 02, 2009
jueves, enero 01, 2009
"Tal vez su inconsciente esperanza aquella mañana era que la exaltación amorosa y la pasión oficinesca formaran un todo único, pudieran fundirse la una en la otra para seguir ardiendo sin apagarse. Pero le bastó con ver su escritorio, el aspecto usual de una
carpeta verdosa con el rótulo "Pendientes", para hacerle sentir el agudo contraste entre la belleza vertiginosa de la que acababa de separarse, y sus días de siempre.
Dio varias vueltas alrededor del escritorio, sin sentarse. Le había asaltado un repentino, urgente enamoramiento por la señora guapa. Y no podía tener paz. Entró en la oficina contigua donde los contables tecleaban con atención y disgusto.
Pasó delante de cada uno, saludándolos, nerviosamente risueño, solapado, regodeándose en el recuerdo, sin esperanza en el presente, loco de amor entre los contables. "Así como ahora me muevo entre vosotros en esta oficina", pensaba, "así me revolvía hace poco entre las sábanas de ella."
Italo Calvino
"La aventura de un empleado"
de Los Amores Difíciles
carpeta verdosa con el rótulo "Pendientes", para hacerle sentir el agudo contraste entre la belleza vertiginosa de la que acababa de separarse, y sus días de siempre.
Dio varias vueltas alrededor del escritorio, sin sentarse. Le había asaltado un repentino, urgente enamoramiento por la señora guapa. Y no podía tener paz. Entró en la oficina contigua donde los contables tecleaban con atención y disgusto.
Pasó delante de cada uno, saludándolos, nerviosamente risueño, solapado, regodeándose en el recuerdo, sin esperanza en el presente, loco de amor entre los contables. "Así como ahora me muevo entre vosotros en esta oficina", pensaba, "así me revolvía hace poco entre las sábanas de ella."
Italo Calvino
"La aventura de un empleado"
de Los Amores Difíciles
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