Niña
Entre la tarde que se obstina
y la noche que se acumula
hay la mirada de una niña.
Deja el cuaderno y la escritura,
todo su ser dos ojos fijos.
En la pared la luz se anula.
¿Mira su fin o su principio?
Ella dirá que no ve nada.
Es transparente el infinito.
Nunca sabrá que lo miraba.
Octavio Paz
No sé si sabías ... desde hace mucho tiempo, este es mi poema favorito de O.P. - Los genes están!!!!
ResponderBorrarjaja me acordaba...
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