jueves, diciembre 31, 2009

miércoles, diciembre 30, 2009

Mi casa es una parte del universo

Los que la vieron dicen que la tierra
es una esfera en el espacio, un planeta
más bien pequeño
del tamaño del dedo pulgar de los astronautas.
Yo no lo dudo porque he visto las fotografías
y porque ahora estoy a casi medio planeta de mi casa.

Lo mejor de todo esto es que en ese pulgar
también mi casa es una parte del universo.

Cómo no serlo si en el patio del fondo
hay un filodendro de gigantes hojas y también gusanos
bajo la tierra
aptos para la pesca,y ahora que me acuerdo
el olor de los helechos contra la pared
la cara de Delfina o Federico entre los árboles
y aquel canario que se nos voló de noche.

Alfredo Veiravé


martes, diciembre 29, 2009

Oscuras ramas

a veces pienso que somos
un pasatiempo de la luz

que morir es
otra montaña, allá
en la nieve

y vivir o vivir
algo de viento
entre las oscuras ramas
de lo cierto



domingo, diciembre 27, 2009

Para que la noche sea

esta oscuridad no parece la noche sino
la piedra fresca de mi corazón

mientras el patio recoge sus lámparas
oigo tu voz
entre los cuartos de la casa

comprendo
entonces
que
faltaba
ese oculto rumor de tu presencia
para abrir el sauce
y las estrellas.


sábado, diciembre 19, 2009

"Todo es nosotros, y nosotros somos todo; ¿pero de qué sirve el que así sea, si todo es nada? un rayo de sol, una nube que la sombra súbita dice que pasa, una brisa que se alza, el silencio que se expande cuando ella cesa, un rostro u otro, algunas voces, la risa casual, entre ellas, que hablan, y después la noche, donde emergen sin sentido los jeroglíficos rotos de las estrellas."

F.P.
Se levantó viento... primero fue como la voz de un vacío... un soplar en el espacio hacia adentro de un agujero, una falta en el silencio del aire. Luego se alzó un sollozo, un sollozo del fondo del mundo, un sentir que trepidaban los vidrios y que era realmente viento. Después sonó más alto, como un bramido sordo, como un llorar sin llanto ante el ensanchamiento de la noche, un crujir de cosas, un caer de pedazos, un átomo de fin de mundo.
Después parecía que...

F. Pessoa

viernes, diciembre 11, 2009

…¿Y qué, preguntas, nos enseña la escritura?

Primero y principal, nos recuerda que estamos vivos y que eso es un obsequio y un privilegio, no un derecho. Que debemos merecer la vida una vez que nos han premiado con ella. La vida pide por recompensas de vuelta porque nos ha favorecido con animación.

Así que mientras nuestro arte no puede, como desearíamos que pudiera, salvarnos de guerras, privaciones, envidia, codicia, vejez, o muerte, nos puede revitalizar en medio de todas ellas.

Segundo, escribir es sobrevivencia. Cualquier arte,cualquier buen trabajo, por supuesto, es eso.

No escribir, para muchos de nosotros, es morir.

Debemos tomar las armas cada uno y todos los días, quizás sabiendo que la batalla no podrá ser ganada enteramente, pero pelear nosotros debemos, así sea sólo un gentil combate. El más pequeño esfuerzo por ganar significa, al final de cada día, una suerte de victoria. Recuerda al pianista quien dijo que si no practicaba cada día él sabría, si no practicaba por dos días, los críticos sabrían, y después de tres días, la audiencia lo sabría.

Una variación de esto es verdad para los escritores. No es que tu estilo, cualquiera que sea, se derretirá fuera de forma en esos pocos días.

Pero lo que podría pasar es que el mundo te alcance y trate de enfermarte. Si no escribes todos los días, los venenos se acumularán y comenzarás a morir, o actuar como loco o ambos.

Debes quedarte intoxicado en escritura de manera que la realidad no te destruya.

Ya que escribir permite justo las recetas apropiadas de verdad, vida, realidad que te son permitidas comer, beber, y digerir sin hiperventilar y caer como un pescado muerto en tu cama…

Prefacio. P. XIII

Ray Bradbury

Lento, en el resplandor allí afuera de la Luna en la noche lenta, el viento agita cosas que trazan una sombra movediza. Tal vez no es más que la ropa que dejaron colgada en el piso más alto, pero la sombra, en sí, no conoce de camisas, y flota impalpable en un acuerdo mudo con todo.

Fernando Pessoa como Bernardo Soares
girasol en la noche

como
esquirlas de ausencia
me hieren estrellas

Hugo Mujica

lunes, diciembre 07, 2009

jueves, diciembre 03, 2009

miércoles, diciembre 02, 2009

martes, diciembre 01, 2009